sábado, 21 de marzo de 2009

CLAMA A DIOS Y EL TE RESPONDERA


Me impacta mucho la parábola del ciego Bartìmeo para mi, un hombre que había estado ciego toda su vida viviendo de los despojos de este mundo, sin poder moverse solo sin visión, podríamos decir sin nada en la vida...... sin embargo es un hombre que a pesar de que todo estaba en su contra decidió confiar en Dios y ponerse junto al camino (Jesús) y creer en sus promesas, realmente un ejemplo de Fe creyó contra todo pronostico, eso fue lo que hiso que clamara "Señor hijo de David Ten misericordia de mi" más que un grito, un clamor desgarrador que salió de lo más profundo de su corazón herido y que ansiaba ser libre de toda atadura y de esa ceguera que lo había mantenido cautivo desde su niñez, un clamor que mostraba la pobreza espiritual en que se encontraba, pero que deseaba dejar el conformismo de esa pobre vida miserable y mediocre, que lo mantenía atado y subyugado. A pesar de que se levantaron contra él de una y otra forma para callarlo, aun cuando las circunstancias eran adversas y desfavorables, él decidió creer como dice la palabra “al que cree todo le es posible”…es verdad no hay NADA IMPOSIBLE para un hombre que cree y que pone su confianza en Dios, a veces Dios permite que pasemos momentos críticos y de desesperación en nuestras vidas para que nosotros nos acordemos y levantemos nuestra mirada al único Dios, Señor de Señores, Rey de Reyes el “Adonaí” para que recordemos sus hechos, obras y victorias.
Fue el quien saco al pueblo Judío de Egipto, y que abrió el mar en dos para que su pueblo pueda pasar, que les dio de beber de la roca y que los alimento con mana en el desierto y luego los llevo a conquistar la tierra prometida a través de muchas batallas, Gabaón, Jericó…etc. Mostraron que Dios siempre escucha el clamor de su pueblo “clama a mi y Yo te responderé” Bartìmeo sabia todas estas cosas pero también las creía y espero Junto al camino y cuando escucho venir a Jesús clamo.
Si quieres empezar a ganar batallas en tu propia vida, si te ves derrotado y fracasado una y otra vez si tienes áreas de tu vida que rendir a Dios, si hay heridas que no puedes sanar, si no puedes dejar tu pasado, si necesitas ser libre de la esclavitud del pecado, si como Bartìmeo hay algo que te tiene atado y ciego espiritualmente sea tu carácter o lo que sea que te impide ser libres y ver a Dios ve a la palabra y recuerda que “nada es imposible para Dios” y que “al que cree todo le es posible” El te responderá y te dará la victoria que necesitas por que El pelea por ti.

Que esta palabra sea de bendiciòn para tu vida.

Richard Landa

miércoles, 18 de marzo de 2009

Quitate los zapatos.


Exodo 3: 5

Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies,porque el lugar en que tú estás ,tierra santa es.


Leo este versiculo y recuerdo la epoca de los 80 cuando estaban de moda esas zapatillas tipo botin altas de lona,que eran de muchos colores, las famosas all star,tenia un amigo que solo usaba estas zapatillas, jamas se las quizo sacar,eran sus favoritas aun viejas.

cada vez que recuerdo esto, lo relaciono con este versiculo,aqui Dios nos pide,sabes has un alto a tu vida, no camines tan rapido,mantente quieto ,por que voy a encargarte algo grande, pero para esto necesito que dejes esos zapatos que te acompañaron por muchos años,que han sido los testigos de todas tu alegrias y de todas tus penas.

hoy necesito que dejes tu pasado,hoy necesito que las victorias pasadas las dejes,que tus fracasos los olvides.

no necesito que tu pasado sea un estorno para lo que voy hacer,necesito que tus pies palpem el lugar donde te voy a llevar, acaso no te das cuenta que te estoy llevando a caminar en santidad,esos zapatos de tu pasado no dejan que tus pies se adieran a la roca,donde estaras seguro y podras guiar a otros a donde los quiero llevar.

Te necesito a ti,para que camines en mi lugar Santo,pero necesito tus pies no tus zapatos.necesito tu corazon, no tus obras.


dejemos el pasado,sea bueno o malo es pasado, y caminemos donde Dios nos quiere llevar a lo mejor que es su lugar Santo, sobre la roca que es Cristo,


Erika Elera.