miércoles, 7 de enero de 2009

¡¡¡Nada nos podrá separar del amor de Dios!!!


Por lo cual estoy seguro de que…ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:38-39.
Las cosas que ocurren a nuestro alrededor y aún las que van a suceder no nos pueden separar del amor de Dios. Hay guerras y desastres naturales pero no desmayemos por eso, por que el amor de Dios permanece con nosotros. Respecto a las potestades que combaten a diario con nosotros, podemos pensar en poderes espirituales que tratan de destruir nuestra fe de una manera muy sutil, procurando que empecemos a dudar de la verdad de Dios y de todo bendición que nuestro buen Dios nos a dado. Sin embargo el amor de Dios siempre es más grande y más fuerte que cualquier cosa.
Así hayamos caído, estemos golpeados y fracasados nuevamente o por muy hondo que hayamos resbalado, allí también está el amor de Dios en Cristo Jesús nuestro Señor. El estar consientes de ese amor nos llevará a confesar nuestra falta para volver lo más pronto posible a gozar de la comunión con el Padre.
Realmente no hay nada ni nadie que pueda separarnos del amor de Dios, ese amor en Cristo Jesús nuestro Señor, que él manifiesta cada día de una manera tan grande y gloriosa sobre nuestras vidas y que nos hace un pueblo victorioso.

No hay comentarios: